No te cases con una mujer de pies grandes

Punto de cruz y bastidor, 2016

El objetivo de esta obra es hacer reflexionar al espectador, interactuar con él y abrir un diálogo con el público. La obra diferencia tres claros niveles que sirven como catalizadores para cada uno de los objetivos propuestos.

La interacción nace del uso de dispositivos móviles o tabletas conectados a internet, ya que sólo con ellos el espectador puede acceder a la información que hay tras los códigos QR. El contrapunto se encuentra en la brecha digital que se presenta, ya que aquellos que no dispongan de estas nuevas tecnologías no tendrán acceso a dicha información, paralizándose la comunicación y presentándose la frustración de no poder ir más allá de lo que los ojos ven. Este punto de inflexión es necesario para establecer un diálogo con el espectador sobre la estética y la función de la obra, ya que los códigos QR son bellos por sí mismos pero no pueden ser usados.

Cada código QR muestra un refrán español. Esta obra busca la reflexión en torno a los estereotipos, prejuicios y discriminación de género presente en ciertos refranes españoles que configuran la tradición y valores que se han ido transmitiendo de generación en generación. El refrán reproduce el sexismo en general hacia la población femenina, una violencia verbal que ha ido tejiendo con el paso del tiempo un marco cotidiano en el que las mujeres han sido encasilladas. Es por ello que los códigos QR han sido elaborados mediante punto de cruz, una labor ligada a la mujer. La puntada sustituye al píxel y se usa como eslabón entre el pasado y el presente, la tradición y las nuevas tecnologías.


Las telas elaboradas resultan estéticamente atractivas, una metáfora que muestra que estos prejuicios son difíciles de ver debido a su aceptación social. Hay que ver más allá de su apariencia para encontrar y valorar su significado.