Tras 2008

Punto de cruz, 2014

Tras cada código QR hay una frase que explica con datos reales y contrastados una consecuencia derivada de la crisis nacida en 2008. Con ello se intenta hacer reflexionar al espectador sobre las catástrofes que se viven a nivel mundial, europeo y nacional tras el crac financiero y que han afectado directamente a las clases sociales más vulnerables, haciendo más grandes las diferencias entre ricos y pobres.

Es por ello que los códigos QR han sido elaborados con materiales pobres – tela Aida marrón simulando tela de saco e hilos - mediante punto de cruz, una labor manual que representa al proletariado. La puntada sustituye al píxel y se usa como eslabón entre el pasado y el presente, la tradición y las nuevas tecnologías. Sin embargo, la forma de recibir la información que hay tras el código está vinculada a las clases económicas altas, ya que sólo los dispositivos electrónicos pueden acercar al espectador a la información. Las telas elaboradas resultan estéticamente atractivas, una metáfora que muestra que muchos de estos problemas se ocultan a la sociedad o son maquillados por los medios de comunicación, pero hay que ver más allá de su apariencia para encontrar y valorar sus consecuencias.