La belleza del horror

Plástico encontrado en las costas de Gran Canaria en marco con cristal, 2020

La palabra más destacada del pasado año 2018 fue microplástico. No existe en el diccionario, pero está muy presente en los marcos social y político actuales. Los microplásticos son pequeñas piezas de plástico de menos de 5mm de tamaño que proceden de diferentes fuentes y procesos: cosméticos, ropa, artes de pesca, deshechos de plásticos de uso cotidiano,... Hay estudios que destacan la Macaronesia como una zona en la que se encuentran en
gran cantidad debido a las corrientes marinas, destacando las playas del norte, como es por ejemplo en Gran Canaria la playa de Las Canteras con más de 900.000 microplásticos por kilómetro cuadrado. Debido a que no se biodegradan y simplemente se hacen más y más pequeños, una parte de los microplásticos acaban siendo absorbidos o ingeridos por muchos organismos, pasando a formar parte de la cadena alimenticia humana. El plástico ha sido uno de los grandes inventos del siglo pasado. De origen humano ha acabado, literalmente, dentro de los seres humanos. En el supuesto caso de que la especie humana desapareciera, los microplásticos serían una de las herencias perpetuas que habremos dejado a la Tierra.

 

"La belleza del horror" está formado por piezas de 20x20cm cada una que se presentan como un estudio estético que nace del cromatismo de plástico de mayor tamaño utilizando aquellos colores con mayor presencia en las limpiezas de playa en las costas de la isla de Gran Canaria.

Este proyecto ha sido realizado bajo el paraguas de la convocatoria "Selección de cien proyectos de investigación y creación artística" impulsada por el Gobierno de Canarias.